viernes, mayo 25, 2007

Los propios dioses

Los propios dioses (1972) es una novela de ciencia ficción escrita por Isaac Asimov. La novela parte de un mundo futuro en el cual, mediante unos dispositivos llamados Bombas de Electrones, los seres humanos pueden intercambiar materia con otro universo, cuyas leyes físicas son distintas (en concreto, la interacción nuclear fuerte es mucho más fuerte en ese universo). El resultado de dicho intercambio es un flujo de energía que beneficia a ambos mundos. ¿Qué pasaría si la humanidad tuviese energía gratis?
La novela está dividida en tres secciones, siguiendo la frase que Friedrich Schiller atribuye a Juana de Arco "Contra la estupidez, hasta los propios dioses luchan en vano". Las tres partes son independientes entre sí, pero se hallan relacionados sobre el trasfondo de la historia.

En la primera, la más interesante según mi punto de vista, un joven científico, Lamont, se enfrenta a la comunidad científica y a su líder visible, el inventor de la bomba de electrones, Hallam, al descubrir que el intercambio de materia entre universos con leyes físicas distintas puede provocar un desastre en nuestro universo. Su voz sin embargo se ve ahogada por el peso mediático y el renombre de Hallam, convirtiéndose en un paria. Esto no le aparta de la intención de demostrar su error ante los ojos del mundo.
La segunda parte, Asimov nos traslada al universo paralelo, habitado por una raza de seres no del todo sólidos, los blandos, cuyo número mengua sensiblemente al estar su sol enfriándose. En esta parte del libro, Asimov nos reta a comprender la sociedad y el modo de vida de unos seres que nada tienen que ver con los humanos. Con los blandos cohabitan un menor número de seres, llamados los duros, por ser más densos. Ellos son quienes realmente han inventado la bomba de electrones.
La tercera parte transcurre en la luna, donde la humanidad tiene una colonia. La colonia tiene sus propias normas de conducta y sienten cierto desprecio por los terrícolas. En la luna es donde se encuentra la vanguardia científica, mientras que en la Tierra se encuentran los científicos asentados y dormidos sobre los laureles de la bomba. Es allí donde un viejo conocido de Hallam, Denison, abrirá los ojos al mundo ante la amenaza de la bomba de electrones.
La novela me ha parecido brillante, especialmente la primera parte, que es la más Asimov. Se trata de una novela atípica, desde el momento en que comienza por el capítulo 6 hasta el hecho de que usa extraterrestres (cosa que Asimov no había hecho hasta el momento). Sin embargo, sigue la linea de este autor, con una pulcra narración en la que no se prodigan los adornos. La ciencia viene en sus justas dosis y no hay que ser físico de partículas para entenderla. Sin embargo, Asimov si realiza el esfuerzo de transportarnos a escenarios diferentes y sorprendentes y de mostrarnos ideas reveladoras (como la solución al problema de la bomba de electrones). Se trata, al fin y al cabo, de una novela genial de uno de los mejores autores de CF de la historia. Imprescindible para los amantes del género, y para aquellos que quieran pasar un buen rato con una interesante novela.
Por cierto, ganadora del premio Nebula en 1972 y el Hugo de 1973 a la mejor novela.

Puntuación: 8,5/10

1 comentario:

Arduina dijo...

Me encanta ese libro. Lo lei hace años de forma bastante casual y a medida que avanzaba me iba gustando más y más.
Genial la parte del libro donde explica la forma de vida de los blandos.