domingo, noviembre 18, 2007

El meme de las 8 cosas

Mar me ha enviado este meme y consiste en hacer una lista de 8 cosas. Mi lista es la siguiente:

LA INCREÍBLE LISTA DE LA (DESPRECIABLE) FAUNA URBANA
(Aderécese con un poco de O Fortuna de Carmina Burana)

  1. El guarro de los cuartos de baño 1: ¿Cuando no has entrado en un cuarto de baño y te has encontrado un regalito en el báter? Cuando no es el propio regalito en sí, muchas veces te dejan las pistas, como para que averigües tú lo que pasó. Y entonces tu miras y ves que efectivamente hay cepillo. Pero supongo que este tipo de engendro es demasiado escrupuloso como para meter el cepillo en el báter.
  2. El guarro de los cuartos de baño 2: Este es otro tipo de engendro, que se dedica a expresar su creatividad dejando las paredes de los cuartos de baño cual cueva de Altamira, pero con mocos. Se debe aburrir mucho y decide meter los dedos donde le pilla. Luego cuenta que es un incomprendido artista urbano.
  3. El tonto de la moto: Situación: Las 5 y media de la mañana. Tu tienes la oreja pegada en la almohada. Dentro de unas horas te tienes que despertar para ir a trabajar y entonces un sonido lejano perturba tu sueño. El sonido crece, crece y crece hasta que crees que los Ángeles del Infierno han invadido tu casa. Te despiertas de un respingo sólo para escuchar como la moto del tonto se aleja impunemente en la noche. Y entonces tu no pegas ojo en el resto de la noche.
  4. El tonto del coche: Hay gente que se deja un pastón en arreglar su coche para que el equipo de música tenga la potencia equivalente a la del reactor de un jumbo. Y luego pasan con la música tan fuerte que sus neuronas se fracturan y se desintegran, pero ellos siguen, anunciando al mundo que les gusta su música, generalmente del bello género llamado perreo. A veces aparcan y abren el maletero del coche para que todos en un radio de 3 kilómetros puedan escuchar buena música gratis. Si es que en el fondo lo hace por culturizar musicalmente.
  5. El que intenta iniciar una conversación: Cuidado con éstos, pueden aparecer en cualquier parte. Estás en la cola del súper, en la cola del cine o dentro de un ascensor. De repente comenta algo, generalmente acerca del tiempo "Hace calor hoy ¿eh?" y tú "Sí" y a partir de ahí trata de pescarte, haciendo comentarios que respondes por mera cortesía con monosílabos, intentando que se percate de que no estás interesado en mantener ningún diálogo mientras tratas de que te cobren una botella de fanta y una bolsa de picos.
  6. Los que hablan en el cine 1: Los hay de dos clases. La primera es la de de los que van al cine como si fuesen a la tertulia del Café Gijón, a charlar de lo que les ha pasado esta mañana en el trabajo, o sobre el último amor de Paquirrín o sobre lo que les gusta ir al cine. Y te preguntas si no le saldría más barato charlar en la sala de espera de un centro de eutanasia. Por lo menos se ahorraría los 6 eurazos del cine.
  7. Los que hablan en el cine 2: El segundo tipo es de los que comentan la jugada. Vas al cine y el tipo se ha leido ya la ficha de Imdb y va comentando a su acompañante, y por extensión a todos los de alrededor, material de extras de DVD: cómo se hicieron los efectos especiales, dónde se rodaron las escenas, quién se peleó con quién en el rodaje. Y te dan ganas de clavarle su enciclopédico conocimiento en alguna entraña. Pero sin acritud.
  8. El que fuma en las aglomeraciones: Como en las discotecas. Y van fumando con el cigarro como si fuese un director de orquesta, moviéndolo de un lado a otro. Tratas de salir de una discoteca y notas como una pequeña puntita de fuego se clava en tu piel. Y le deseas que le pase algo de lo que sale en las cajetillas de tabaco, como por ejemplo lo de la impotencia.
Habría que pasárselo a 8 personas, pero yo no conozco tanta gente en el mundillo de los blogs, así que como ella ya me ha pillado a Telemarkado, se lo paso a Ucronia y a la Frikoteca.

1 comentario:

Mar dijo...

Los del cine son antológicos. Recuerdo que una señora me jodió "La Guarida" adelantándose cinco segundos a todo lo que pasaba, comentándole a su compañera: "Mira, ahora le sale de la fuente un monstruo y le ataca", "Mira, ahora...". Por suerte para ella, la película no valía dos duros, pero como me lo llegase a hacer en una película de terror decente, le cortaba las cuerdas vocales como que me llamo Mar.
Si no has visto el "How to irritate people", de John Cleese, te lo recomiendo. Salen varios de los prototipos que describes, y algunos otros que también saben cómo joder bien al personal circundante.