viernes, mayo 09, 2008

Lo que diga la rubia

Estamos haciendo un proyecto para una empresa española. Una empresa muy grande, que factura cantidad de pasta y que tiene filiares en otros países. Un proyecto del que, si Cthulhu quiere, ya he conseguido escapar.
En fin, que estábamos haciendo la puesta a punto con una base de datos completita, ya que hasta casi ese momento y por causas ajenas a nosotros, teníamos una base de datos pelada que traía muy pocos datos. La base que usábamos en ese momento era una más parecida a la base de datos real que se usará. Como de costumbre en este proyecto, un cambio de diseño de última ahora. Un combo box (una cajita de texto desplegable) no mostraba los datos que querían y había que cambiarlo. Miramos la última revisión del diseño técnico y lo que habíamos hecho estaba bien, pero esa era una de las idiosincrasias de ese proyecto: Cambios de última hora de los que no te avisa nadie. Nada más hay que fijarse en el detalle de que hasta el último momento se ha estado cambiando el diseño de la base de datos, modificando las tablas, añadiendo y cambiando campos, modificando relaciones, vamos lo que es un caos tocapelotas en condiciones.
Como somos buenos chicos, modificamos el combo box. Probamos la aplicación y se queda así, dale que dale, un minuto, dos minutos... Error de memoria. La leche que le dieron. Hibernate es un pelín lento, pero esto ha sido demasiado. Realizamos una prueba en modo debug para ver que puñetas se cuece. Nos quedamos ojipláticos.

Code monkeys
(osease, nosostros): (Llamando por teléfono a la pava que lleva el asunto del diseño) Oye, mira, que hemos visto que el cambio que habéis pedido de última hora... No ese no. El que acabáis de pedir... No, el de... No el otro. Ese. Sí. Bueno, pues resulta de que... (le explico que pasa) Ah, que no. Pero son más de cuatro... Que lo dejemos así. Ya, ya sabemos que el cliente lo quiere así, pero es que fíjate... Aham. No, lo decimos por el tema de rendimiento y de funcionalidad. Claro, claro. Si a nosotros nos la reflanfinfla nos da igual. Bueno, pues nada. Como pidáis (mirando a los compañeros) Que lo dejemos como han pedido.
Acto seguido nos descojonamos. Pasen y vean:

combo
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Un combo box de más de 4000 elementos. Así, sin desayunar ni nada. ¿Para qué demonios sirve ese monstruo? ¿Quién es capaz de hacer scroll entre 4000 elementos? Ni aunque esté ordenado funciona, ya que 4000 entre las 27 letras del alfabeto son más de 140 entradas de media por letra. WTF??

Lo que diga el cliente... Me recuerda a algo... Ah, sí. A esto:

3 comentarios:

Carlos de la Cruz dijo...

¡Vamos, no me jodas! :O

En diez años de profesión informática JAMÁS había visto semejante brutalidad... no se si aplaudir al diseñador/a o echarme a llorar.

Juzam dijo...

Nosotros nos reímos por no llorar.

Mar dijo...

Si lo quieren así, allá ellos. Llega un momento en la vida laboral en que uno se cansa de discutir con mandriles de medio pelo para intentar convencerlos. Lo malo en estos casos es que si luego algo sale mal, encima os echarán la culpa...