martes, agosto 12, 2008

Pelusillas

El otro día mi ordenador empezó a toser. En estos casos uno puede hacer dos cosas: O bien lo llevas a un médico de ordenadores o tratas de curarlo tu mismo. Para contrariar el dicho de "En casa del herrero...", me puse yo mismo a ver que le pasaba. Como pensaba, se trataba de un caso de obstrucción por acumulación de pelusillas:

Se habían colado en los ventiladores del ordenador, que se resentían los pobrecillos, de tener que arrastrarlas en su giro. Las desahucié a todas, pero me huelo a que estas okupas volverán.

1 comentario:

parusia dijo...

putas pelusas okupas, ya podian trabaja o hacer algo para ganarse la vida, mecagontó!!