viernes, noviembre 07, 2008

De cómo Arial se comió a Helvetica


Arial es una fuente tipográfica muy extendida. La podemos encontrar en multitud de documentos de texto y se encuentra presente en miles de sitios de la red (verbigracia el que ustedes están leyendo). Sin embargo, Arial no es más que un clon barato de una fuente con mucho más prestigio y linaje, especialmente entre los profesionales de la maquetación y el diseño.

Helvetica
es una fuente creada en 1957 para la empresa de diseño de tipografías Haas'sche Schriftgießerei (Haas) por Max Miedinger. Éste se basó en la fuente Akzidenz Grotesk, de 1896. La empresa dueña de la fuente consiguió que ésta apareciese en las máquinas de Linotype, logrando una gran difusión, hasta tal punto que se convirtió casi en un estándar en las tipografías de muchas empresas.


En los años 80, una empresa que acababa de nacer, Adobe, creó el lenguaje de PostScript, y Helvetica fue, junto con Symbol, Times y Courier, una de las fuentes que se distribuían con cada licencia. Al final de la década, mediante programas como PageMaker, para Macintosh, y gracias al lenguaje de descripción de páginas PostScript, el mundo de la maquetación estaba en pleno apogeo.



Sin embargo, los grandes, entre ellos Microsoft y Apple, estaban buscando la manera de romper la hegemonia de PostScript. MS trabajó con TrueImage, mientras que Apple lo hizo con TrueType. A medida que los clones de Adobe PostScript iban floreciendo, lo iban haciendo las fuentes que se asemejaban a las que distribuía Adobe, ya que las originales eran propietarias. Y así nació Arial.

Arial fue diseñada por Robin Nicholas y Patricia Saunders para la empresa Monotype, en 1990. Como estaba diseñada para tener las mismas proporciones que Helvetica, podía sustituir a esta fuente en cualquiera de los clones de PostScript. Microsoft decidió incluir Arial como fuente para su Windows 3.1, probablemente para no pagar las licencias a Linotype. Mac usó por contra Helvetica. Sin embargo, el éxito cosechado por Microsoft ha hecho que Arial, un clon de Helvetica, la supere, si no en calidad al menos sí en ubicuidad, en multitud de documentos, tanto en papel como en la red. Sin embargo, en el no tan flamante Windows Vista, Microsoft decidió cambiar Arial por la fuente Calibri.

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